Los 8 cuidados básicos para tu bebé en verano

Los 8 cuidados básicos para tu bebé en verano

Hidratación: la clave para proteger del calor a tu bebé

En cualquier época del año hay que tener especial cuidado con la hidratación de los bebés, pero bien es cierto que durante el verano, la atención debe ser mayor. Los más pequeños son especialmente sensibles a la pérdida de líquidos. Por este motivo, hay que ofrecerles agua mucho más a menudo de lo normal y aumentar el número de tomas de biberón. Si come sólido, las frutas frescas le ayudarán.

 

Horas de sol: atención

Evita la exposición al sol entre las 11h y las 16h o bien, busca siempre un lugar con sombra y lo más fresco posible. La temperatura recomendada para un bebé es de entre 22 y 25ºC.

Ten en cuenta que tanto los pies como las manos de los bebés suelen estar más fríos que el resto de su cuerpo, incluso en días muy calurosos. Para saber si tiene calor, fíjate en la temperatura de su tórax y cuello, zonas más indicativas de su temperatura corporal.

Si tu bebé tiene menos de 6 meses, el agua del mar no es recomendable por el exceso de sal ya que puede llegar a dañar su piel. Como alternativa, lleva contigo una piscina hinchable para que no pase calor. Respecto a las piscinas comunes, evita en la medida de lo posible exponerle al cloro.

 

Correcta indumentaria

Una de las claves para proteger a tu bebé del calor es la ropa que le pones. Aunque hay que evitar la exposición al sol, la clave es encontrar un equilibrio entre la protección frente al calor y mantenerle fresquito. Un exceso de ropa puede provocar sudamina, coloquialmente conocido como “golpe de calor”.

En primavera, un body de algodón es lo ideal. Los colores claros como el blanco, no absorben tanto la luz. No olvides el gorrito y en los meses centrales de verano, el bebé puede estar solo vestido con el pañal, eso sí, siempre a la sombra y con la cabeza protegida con un gorro. En general, la ropa de materiales como el algodón, el lino (mantitas, camisetas, sábanas…) son lo más recomendable, más aún si son transpirables e hipoalergénica.

 

Protección solar

Los expertos recomiendan evitar la playa o la exposición directa al sol hasta los 6 meses de vida debido a la alta sensibilidad de su piel. Después de pasar esta edad, el bebé puede acudir a la playa siempre con protección solar y bajo la sombrilla.

Factores a tener en cuenta:

·       En primer lugar, la protección solar debe aplicarse unos 30 minutos antes de la exposición.

·      Prueba primero en una zona pequeña de su piel y espera a ver si hay o no reacción en su piel.

·      El factor de protección para los bebés no debe ser menor de 20-30 y más alta, si tu bebé tiene una piel especialmente blanca.

·      Recuerda, si tu destino de vacaciones durante el verano está a una altura mayor de lo normal, el sol es más nocivo. 

·     Existen protectores solares infantiles resistentes al agua, en spray, crema o roll-on. Independientemente del formato, fíjate bien en el factor de protección.

·      Vuelve a echar crema cada 2 o 3 horas máximo.

 

Protección de ojos

Además de la piel, los ojos están expuestos igualmente al efecto del sol. Existen gafas de sol que protegen sus ojos de la radiación invisible. Es importante fijarse en:

·         la categoría de la lente (número 3 a ser posible)

·         en la presencia del filtro de rayos UV en la lente.

·         en el material de la montura, mejor plástico ya que es más ligero y duradero.

·         sistema de agarre ajustable para evitar que se les caiga.

·         presencia del sello homologado de la Unión Europa.


Cuida la alimentación

Al igual que les ocurre a los adultos, el apetito puede disminuir durante los meses de calor. Si tu bebé tiene menos hambre, no es preocupante. Eso sí, la hidratación es fundamental. La fruta fresca o en zumos le refrescará.

Durante el verano es conveniente evitar alimentos crudos o a punto de caducar y por supuesto, cuidar mucho más la conservación de la comida. El calor provoca la proliferación de bacterias o la presencia de insectos. En caso de transportar comida, hazlo siempre en una nevera o conservera.

 

Otitis

La otitis es un clásico del verano entre los más pequeños. El contacto con el agua, el calor y la humedad afectan e inflaman el conducto auditivo interno de los pequeños. Para evitar la otitis es necesario secar muy bien las orejas después de un baño en la ducha, el mar o la piscina.


Protección frente a los insectos

Proteger del calor a tu bebé también significa alejarle de posibles picaduras. Tanto alrededor de parques como de zonas con agua o humedad suelen proliferar los insectos y los tan molestos mosquitos.

 Para evitar picaduras, puedes tomar estas precauciones:

·        colocar una mosquitera o tul en el carrito o zona donde esté tu bebé.

·        utilizar lámparas o bombillas antimosquitos en las habitaciones donde se encuentre el pequeño.

·        evita los antimosquitos que contengan DEET, una sustancia química no apta para menores de 2 años.

·        en general, no se recomienda el uso de ningún repelente en menores de 2 años.

 

Cuidado con el aire acondicionado

A simple vista, el aire acondicionado es un método para proteger del calor al bebé pero cuidado, hay que saber cómo y cuándo usarlo.

·     Antes de poner en marcha el aparato, revisa su funcionamiento y limpia los filtros que han acumulado polvo e incluso algún insecto durante el año.

·      Evita los cambios bruscos de temperatura entre una habitación y otra. Lo mismo ocurre al salir de casa y entrar en el coche. Prepara con antelación la temperatura del interior del vehículo.

·       Nunca dejes al bebé cerca o debajo de la fuente directa del aire acondicionado.

·       Aunque la temperatura sea más agradable gracias al aire acondicionado, lo cierto es que provoca sequedad tanto en las fosas nasales como en los ojos. Intenta conseguir cierto grado de humedad (no más del 50%)

·       La temperatura no debe bajar de los 22 grados.

·       Si las noches son especialmente calurosas, enfría la habitación y antes de acostar al bebé, apaga el aparato. No dejes el aire acondicionado encendido toda la noche.

·    En tu bolsa de viaje, lleva una mantita ya que algunos establecimientos pueden usar en exceso el aire acondicionado.

 

¡No olvides que tu experiencia puede ayudar a otros padres! Comenta y comparte tus consejos.

 

 

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