Mi bebé no duerme, ¿qué puedo hacer?

Bebé 0 comentarios
Mi bebé no duerme


Artículo elaborado por la Dra. Anabel Cristina de la Torre


El sueño es una actividad necesaria para el correcto desarrollo físico y psicológico. Mejora la atención, el aprendizaje, la memoria, el comportamiento.

Las necesidades de sueño varían según la edad. Son mayores cuanto más pequeño es el niño. El recién nacido suele dormir entre 16 y 20 horas diarias. Van disminuyendo hasta que al llegar a los 6-10 años duermen unas 10.

Las siestas son normales hasta los 3-4 años y los despertares nocturnos también haciéndose menos frecuentes según va creciendo el niño. Es normal que un niño de 1 año se despierta de 1 a 3 veces por la noche.  

Pueden tardar en dormirse 15-30 min y no pasa nada pero en ese tiempo no deben estar los padres con ellos.

El recién nacido duerme mucho y se despierta muchas veces, necesita comer, que le cambien, que le hablen.

Después de la toma comienza el «sueño activo» en el que mueve los globos oculares, hace movimientos con la barbilla, respira de forma irregular, emite algún quejido y puede mover las extremidades. Esto es normal aunque parezca que el niño está inquieto y no debemos interrumpirlo para no romper su sueño normal. Después de unos 30 minutos, entra en el sueño más profundo, que es lo que llamamos «sueño tranquilo». Está relajado y respira profundamente. El bebé va alternando estos dos tipos de sueño hasta que, al cabo de 3-4 horas, se despierta. Esta forma de dormir persiste hasta casi los 2 meses.

A partir de los 2 meses, es conveniente que vaya teniendo un horario más regular y fijo. Hasta aproximadamente los 6 no tienen un ritmo regular de sueño.

A partir de los 6 meses ya deben dormir en su habitación, a oscuras y él solito debe ser el que inicie el sueño.

El trastorno de sueño más frecuente es el insomnio por hábitos no correctos. Consiste en la imposibilidad de que el niño se duerma solo y/o que se despierte por la noche con frecuencia (de 5 a 15 veces) siendo imposible que se vuelva a dormir él solo. Puede afectar a todas las edades aunque su prevalencia es máxima desde los 6 meses a los 5 años. Antes de los 6 meses de edad no es posible considerar que un bebé tenga un problema de insomnio.

Por ello, el tratamiento más adecuado para este insomnio, no son los medicamentos, sino los hábitos de sueño adecuados y unas rutinas de horario por el día. El proceso de dormir requiere un aprendizaje. Es un hábito que hay que aprender. Es importante que todos los adultos que cuiden al niño actúen de la misma manera.

Consejos para evitar el insomnio y mejorar el sueño

La temperatura de la habitación donde duermen debe ser confortable y el ruido el menor posible.

Consejos para el bebé menor de 5-6 meses:

  1. Mientras come debe estar despierto para que desde pequeñín asocie comida con la vigilia. A veces es difícil conseguirlo porque se quedan dormidos enseguida, hay que hacerles caricias, hablarles, estimularles.
  2. Que las tomas sean siempre en el mismo lugar, con luz y con ambiente relajado. Cuando termine, mantenerle despierto unos 15 minutos para que expuse los gases.
  3. Debemos acostarle estando despierto aún. No tenemos que mecerle ni nos tenemos que quedar con él hasta que se duerma. Debe dormirse solito.
  4. Las tomas nocturnas deben ser más aburridas, con apenas luz y sin estimularle ni hablarle. Para que aprenda que la noche es para dormir.
  5. No hay que darle de comer para que se duerma.
  6. Es conveniente establecer rutinas desde el principio. Ej. baño, masaje, nana…
  7. No despertar al bebé para comer a no ser que lo indique el pediatra.

Cuando ya no es tan peque:

  1. No tenemos que chillarle ni enfadarnos para que se duerma o acueste. El momento de dormir debe ser agradable. Captan desde muy pequeños todas las sensaciones que les transmitimos los adultos.
  2. Podemos buscar un peluche que sea su compañero en la cuna.
  3. No utilizar la televisión, tabletas, ni ninguna pantalla para que se duerma.
  4. Establecer horarios siempre igual y no cada día uno distinto.
  5. No ofrecer recompensas si se va a dormir a la hora adecuada.
  6. Tener una rutina previa al sueño, baño, cena y unos 10-15 min para que ya en ambiente tranquilo le leamos un cuento y después le llevemos a su habitación.

No quiero terminar este artículo sin recordaros que el primer año de vida deben dormir boca arriba para minimizar la posibilidad de que sufra una muerte súbita.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.