Seguridad infantil en verano: consejos y recomendaciones

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Seguridad infantil en verano

El verano es época de aventuras, y para los peques, es una gran oportunidad para explorar entornos nuevos y pasar más tiempo con familia y amigos. Pero todas las aventuras conllevan algún riesgo, así que es mejor estar bien preparados para evitar sustos. En este post te contamos las recomendaciones de la Asociación Nacional de Seguridad Infantil para disfrutar del verano tranquilos y seguros.

Consejos de seguridad para viajar con niños

  • Instala un sistema de retención infantil (SRI) para el coche que esté adaptado al peso y talla de los niños, y úsalo en todos los desplazamientos.
  • Evita dar de comer o beber a los niños en el coche, ya que existe un elevado riesgo de atragantamiento.
  • Para al menos cada dos horas.
  • No lleves objetos sueltos dentro del coche, ya que en caso de frenada brusca o de impacto pueden salir disparados con mucha fuerza.
  • No dejes nunca a un niño solo dentro de un coche.
  • Al llegar al destino, revisa los posibles riesgos del sitio con “ojos de niño”. La idea es familiarizarte con el espacio y analizar los peligros potenciales, como caídas o quemaduras, para poder tomar medidas efectivas desde el primer momento.
  • Planea actividades deportivas que estén acordes a la edad y las habilidades de los más pequeños. Inculcar en deportes desde pequeños es muy importante, pero siempre hay que respetar los niveles de desarrollo.
  • Incluye protecciones de seguridad infantil adecuadas en estas actividades. Por ejemplo, las bicicletas, patinetes y patines siempre deben usarse con casco y ropa reflectante y circulando por espacios seguros señalizados.
  • En los espacios amplios o con grandes aglomeraciones, no pierdas de vista a los niños y fija un punto de encuentro por si os perdéis.

Vacaciones con niños en la playa: ¿qué precauciones tomar?

La playa es uno de los destinos de vacaciones más frecuentes y puede ser un gran plan para toda la familia. Con su campaña #OjoPequealAgua, la Asociación Española de Seguridad Infantil nos aconseja sobre las medidas a tomar.

  • No dejes nunca solos a los niños en la playa. La mejor medida de precaución es la más simple: ¡siempre con tu supervisión!
  • Enseña a tus hijos a nadar lo antes posible, ya que de esta manera estarán mucho más seguros en el agua. Pero, ¡ojo!: no es una garantía infalible, así que deberás vigilarles igualmente.
  • Busca playas que tengan un servicio de socorrismo y localízalo al llegar. Explícale a los niños para qué está el socorrista y haz que respeten su papel. Fíjate siempre en el color de la bandera y respeta las indicaciones. Tu ejemplo será la mejor lección para ellos.
  • Ten en cuenta que los flotadores son un juguete, no un sistema de seguridad. Hay que tener cuidado porque pueden darnos una falsa sensación de confianza, pero si el niño aún no sabe nadar, lo mejor es utilizar un chaleco salvavidas.
  • Cuidado con las comilonas. Aunque no es necesario dejar pasar dos horas después de la comida, como aconsejaban nuestras madres, sí que es cierto que los cambios de temperatura bruscos con el estómago lleno pueden causar una hidrocución. Así que ten en cuenta la seguridad infantil en verano y evita las comidas copiosas y enséñales a entrar en el agua poco a poco.

Seguridad alimentaria para el verano

Por último, no podemos olvidar un aspecto fundamental de la seguridad infantil en verano: la seguridad alimentaria. Estas recomendaciones del Ministerio de Consumo para prevenir intoxicaciones se aplican tanto a fórmulas infantiles, papillas y tarritos, como al resto de alimentos sólidos.

  • Cocinar correctamente los alimentos para destruir posibles microorganismos. El alimento debe calentarse a temperatura suficiente para alcanzar 70 grados en el centro del producto durante al menos 2 minutos.
  • Consumir los alimentos inmediatamente después de cocinar y no dejarlos a temperatura ambiente. Los alimentos que no puedan consumirse inmediatamente o las sobras deben mantenerse o bien bajo la acción del calor (más de 60 grados) o bien del frío (5 grados como máximo).
  • Si se aprovechan sobras de una comida anterior, hay que calentarlas a la temperatura máxima antes de consumirlas. No se deben guardar sobras de alimentos que lleven huevo crudo, como mayonesas, salsas o cremas.
  • Evitar el contacto entre los alimentos crudos y los cocinados. Ten en cuenta que esta regla también se aplica a objetos que hayan estado en contacto con alimentos crudos, como cuchillos, tablas o trapos.
  • No consumir alimentos perecederos que estén expuestos a temperatura ambiente. En bares, cafeterías y restaurantes, los alimentos deben estar protegidos con vitrinas y conservados en condiciones sanitarias adecuadas.

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